sábado, 24 de octubre de 2009

CONCURSO DE VIDEOS EN KEANEMUSIC.COM

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Tras el final de la gira, hemos tenido un respiro en cuanto a novedades. Pero para mantenernos activos, Keanemusic.com ha organizado un concurso de videos de Hopes and Fears. La idea es realizar un vídeo de todas aquellas canciones de Hopes and Fears que no tuvieron vídeo oficial (Bend and Break también cuenta porque el video era un directo). Las bases del concurso se encuentran en la web oficial, pero podemos deciros que el premio es un CD de Hopes and Fears versión deluxe firmado por la banda para el vídeo ganador de cada canción, y para el ganador entre todos ellos, un set de CD, camiseta y poster firmado.

El tiempo límite de presentación es el 9 de noviembre. Ya podéis ver algunos videos candidatos en su web.

También os recordamos que la próxima semana Keane actuaran en dos conciertos organizados por San Miguel en Barcelona y Bilbao. Los que no hayáis podido ganar entradas, tenéis la oportunidad de seguir el concierto de Barcelona en directo a través de su web.

viernes, 2 de octubre de 2009

RICHARD VISITA A TROY DAVIS

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Seguro que recordáis que hace varios meses hablamos del apoyo que Richard Hughes ha proporcionado a la campaña de Amnistía Internacional en contra de la pena de muerte y, en especial, el caso de Troy Davis, un estadounidense condenado a muerte en Jackson, Georgia. Richard ha viajado recientemente por Washington D.C. y el estado de Georgia y ha podido visitar a Troy en compañía del miembro del parlamento británico Alastair Carmichael y por un representante de Amnistía Internacional.

Podéis seguir el blog fotográfico que Richard ha realizado durante todo su viaje por Washington, Savannah y Jackson aquí.

También podéis leer aquí un artículo escrito por el propio Richard (y traducido por Keanespain) para The Guardian la semana pasada, en el que explica claramente el caso de Troy y por qué se ha involucrado en la campaña para pedir su salida del corredor de la muerte.


HACIENDO RUIDO POR TROY DAVIS

Richard Hughes guardian.co.uk, Viernes 25 Septiembre 2009

¿Por qué estoy tomándome tiempo libre de Keane para visitar al prisionero del corredor de la muerte Troy Davis? Porque su caso es un error de la justicia.


Paso la mayor parte de mi tiempo tocando la batería con Keane, pero ahora me dirijo al corredor de la muerte en Jackson, Georgia para visitar a un hombre llamado Troy Davis. Debo admitir que estoy algo nervioso.

He estado muchas veces en Georgia - hemos tocado en Atlanta - pero es mi primera visita a Jackson. Nunca he estado en una cárcel, mucho menos en el corredor. Sin embargo he completado el formulario de solicitud de visitantes (categoría: "amigo", aunque Troy y yo no nos hemos visto nunca) y el formulario de solicitud de certificados policiales (con certificado de penales incluido). Este sábado voy a entrar en la prisión estatal de diagnostico y clasificación de Georgia.

¿Qué me espera tras estas puertas? Bueno, Troy, con 40 años, solo algo mayor que yo, ha pasado los mejores años de su vida en el corredor de la muerte por un crimen que el siempre ha negado haber cometido. Hace 18 años fue sentenciado a muerte por el asesinato de un policía fuera de servicio - Mark MacPhail - muerto por disparos en el exterior de un Burger King en 1989. La lucha de Troy por limpiar su nombre ha atraído el apoyo del Papa, Desmond Tutu, Jesse Jackon y varios políticos estadounidenses. Y el mío.

Oí hablar sobre Troy por primera vez a través del medio estadounidense Democracy Now! y de la incesante campaña de su hermana Martina. Esto es lo que necesitas saber: la acusación contra Troy se basó completamente en el testimonio de los testigos, no había ninguna evidencia física que lo relacionase con el crimen. Tras el juicio, siete de los nueve testigos de la acusación se retractaron o se contradijeron en sus testimonios, muchos diciendo que la policía los obligó a realizar falsos testimonios condenatorios (un "testigo visual" admitió más tarde que no había visto nada pero que bajo intensa presión de los interrogadores de la policía había firmado un escrito ya preparado que no había leído, básicamente porque era analfabeto). En este tiempo, pruebas significantes han aparecido, implicando a otra persona como el asesino. En definitiva, Troy estaba aparentemente en el lugar y el momento equivocado y la policía de Savannah fue a por él.

Mucha gente inocente acaba en el corredor de la muerte. Desde 1973, 135 condenados a muerte en Estados Unidos han sido liberados tras aparecer información clave. Durante el mismo periodo, más de 1150 personas han sido ejecutadas. ¿Cuántos de esos ajusticiados acabarán siendo declarados inocentes? El New Yorker recientemente publicaba un largo artículo sobre la probable inocencia de Cameron Todd Willingham, ejecutado en Texas en el 2004 después de que sus tres hijos muriesen en un incendio en casa. Willingham rechazó un trato de cadena perpetua a cambio de declararse culpable, manteniendo su inocencia hasta el final.

La situación de Troy es bastante peligrosa. Ha tenido tres fechas de ejecución y el año pasado estuvo a dos horas de la muerte. Recientemente, sin embargo, tiene mejores noticias. El mes pasado el Tribunal Supremo de EEUU pidió una nueva vista que podría permitir que pruebas de vital importancia fuesen expuestas por primera vez.
Así que voy a Georgia con Alistair Carmichael, miembro del parlamento británico, y un representante de Amnistía Internacional para intentar mantener el impulso del reclamo de justicia de Troy. Junto con otros fantásticos defensores de su campaña en Escocia, como Karen Torley, Alistair estuvo involucrado en conseguir la libertad el año pasado del escocés Kenny Richey, condenado a muerte en Ohio. Como presidente del grupo parlamentario por la abolición de la pena de muerte, Alistair ve el de Troy Davis como un caso representativo de error en la justicia que puede ayudar a inclinar la balanza de la opinión pública contra la pena de muerte.

Quizá es porque soy de un país en el que la pena de muerte no ha existido a lo largo de mi vida, pero me sorprende que el mundo moderno aun permita el asesinato judicial. La pena de muerte es simplemente un error. Es el momento de que la raza humana la rechace categóricamente: ningún ser humano tiene derecho a quitarle la vida a otra persona en esas circunstancias. El riesgo de ejecutar a una persona inocente nunca es un precio que merezca la pena pagar. Si el Reino Unido aun tuviese la pena de muerte, ¿los cuatro de Guildford o los seis de Birmingham habrían sido colgados? ¿Qué habría pasado con Barry George?

El progreso en prohibir la pena de muerte en EEUU es lento pero está sucediendo. En marzo el gobernador de Nuevo México Bill Richardson eliminó la pena de muerte en ese estado, diciendo: "no confío en el sistema de justicia que opera actualmente como árbitro final en cuanto a quien vive y quien muere por sus crímenes". ¿Alguna vez algún político dijo algo más verdadero?

Es justo preguntar: ¿es el caso de Troy algo de mi incumbencia? Supongo que no. Pero su estuviese en el corredor de la muerte no creo que me quejase si alguien estuviese alzando la voz por mí. Inevitablemente Troy se va a convertir en una estadística: o bien será un presunto inocente al que trágicamente arrebatan la vida, o - esperemos - otro hombre que sale del corredor de la muerte. Pero esto no solo va por Troy. También va por la gente cuyos nombres no conocemos, casos sobre los que no se escribe. Por ello voy al corredor de la muerte este fin de semana.

Petición de Amnistía Internacional sobre el caso de Troy Davis

Fuente: The Guardian

Keane apoya a Amnistía Internacional.