lunes, 16 de noviembre de 2009

ARTICULO SOBRE RWANDA AID

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Probablemente ya sabéis que el padre de Tom dirige una organización benéfica de ayuda a Ruanda. Quizá recordéis que Tom subastó su chaqueta dorada en beneficio de esta organización. Hoy km.com nos ha llamado la atención sobre un interesante artículo que aparecía hoy mismo en el Daily Telegraph sobre los proyectos que llevan a cabo allí. Hemos traducido este artículo para que podáis leerlo.

RUANDA: UNA NACIÓN RENACIENDO DE SUS CENIZAS - DAILY TELEGRAPH.CO.UK - 16 NOVIEMBRE 2009

Christiane, la niña agachada frente a mí, tiene ojos que están llenos de miedo. Probablemente tenga 17 años, aunque no parece mayor de 10. Tras el genocidio de 1994, fue encontrada siendo un bebé en la selva, cubierta de heridas de machete, su pelo negro se había convertido en rojo debido a la malnutrición. Profundamente traumatizada, pudo nombrar el pueblo del que venía y dijo que sus padres habían muerto, pero desde entonces no ha hablado.
Quince años después, al fin tiene una casa estable, una con The Daily Telegraph escrito sobre la puerta. "Ese signo es un gracias a sus generosos lectores" explica David Chaplin, un antiguo director de escuela cuya nueva organización benéfica, Rwanda Aid, tuvo la experiencia de beneficiarse de nuestra recaudación benéfica navideña en 2005.
Hace cuatro años, Chaplin, ahora de 62 años, estaba comenzando a ayudar a los más pobres entre los pobres en Ruanda. Su escuela, Vinehall en East Sussex, había mantenido contacto durante muchos años con la iglesia anglicana en el suroeste de Ruanda. Pero, después de que una víctima del genocidio - "un hombre roto" - viniese a dar una charla en la escuela, Chaplin decidió que la buena voluntad y pequeñas sumas de dinero no eran suficientes. Jubilándose anticipadamente, comenzó a visitar el país, buscando maneras de ayudar más. Pronto su familia al completo estaba involucrada: esposa, hermano, hermanas y tres hijos, uno de los cuales - Tom, el cantante de Keane - ha donado considerables sumas de dinero.
Los problemas a los que Chaplin se está enfrentando a través de Rwanda Aid son múltiples - hambre, enfermedad, analfabetismo, abandono. Todos han perdido a sus seres queridos - algunos en fosas comunes, otros en el exilio - durante los 100 días de masacre cuando los Hutus atacaron a sus vecinos Tutsi. El horror de aquellos momentos, cuando casi un millón de personas murieron, familiar para nosotros por las noticias y películas como Hotel Rwanda y Disparando A Perros, podría haber dejado el país revolviéndose en su amargura. Pero Chaplin ha encontrado un extraordinario espíritu entre los ruandeses. "Su optimismo es remarcable, pero la pobreza es gravísima", explica, en el viaje de seis horas que hicimos juntos desde la capital Kigali, por carreteras cada vez más bacheadas, hasta la remota área cercana a la frontera con la República Democrática del Congo donde trabaja. "Aquellos que viven al borde del final - los ancianos, los enfermos, los huérfanos - son los más machacados por ella".
El miércoles, cuando el Daily Telegraph anuncie las organizaciones nominadas a nuestra recaudación de 2009, miraremos atrás a cómo las organizaciones del año pasado – Mary's Meals, Combat Stress y Arthritis Care – han usado el dinero recaudado. Pero el pasado septiembre, a invitación de Chaplin, volvimos a Ruanda para ver la diferencia que los 340000€ donados a Rwanda Aid hace cuatro años habían producido en la vida de estas personas. Estamos en camino a la inauguración del último proyecto de la organización, un hogar para los discapacitados en la remota villa de Ntendezi, a una hora desde la capital regional Kamembe.
En 2005, las escuelas primarias eran el objetivo de las actividades de Rwanda Aid. Nuestra recaudación ayudo a comenzar y equipar algunas, incluyendo una en Bweyeye que tiene 1000 alumnos y ha sido adoptada por el gobierno como guía. El enfoque de Chaplin ha sido siempre crear proyectos que los locales puedan adoptar y llevar, incluyendo una clínica, un servicio contra el SIDA, una granja ecológica, casas resistentes a los terremotos y micro créditos para sacar a las familias de la pobreza.
El nuevo hogar acogerá a 59 niños física y emocionalmente discapacitados, algunos víctimas del genocidio. "Fue inspirado por una niña llamada Alavira," explica, "que sufría epilepsia. Su madre, que tenía otros 5 niños que alimentar, tenía que trabajar en el campo, así que no podía cuidar de ella. Estaba cubierta en cicatrices de quemaduras porque, durante los ataques, se había caído en el fuego varias veces. El año pasado, cuando vi a Alavira, solo pesaba 18 kg, aunque tenía 17 años. Sabiendo que moriría pronto, hemos dedicado este proyecto a su memoria".
La carretera desde Kigali pasa a través de un paisaje de colinas puntiagudas, salpicadas de plantaciones de té y café, y la omnipresente banana. También está lleno de recuerdos del genocidio. Hay jóvenes junto a la carretera con radios pegadas a las orejas; hace 15 años, esa era la vía por la que los Hutus recibieron el mensaje de los extremistas "Matad las cucarachas". En los campos, casi todo el trabajo se hace aún con machetes, posiblemente incluso los mismos machetes que los Hutus alzaron sobre la élite Tutsi. Y no solo hombres estuvieron envueltos en esta violencia. "había mujeres con bebés en sus espaldas", un testigo me cuenta, "atacando a otras mujeres con bebés en sus espaldas".
La escuela en Murambi se ha vuelto un monumento de recuerdo al genocidio - no un hermoso monumento con una placa, sino filas de clases apiladas con los huesos exhumados de algunos de los 50.000 hombres, mujeres y niños que murieron cuando los Hutus, dirigidos por el director de la finca productora de té, llevaron a los Tutsis en manada dentro de la escuela. Después de ser privados de agua y comida durante varios días, fueron asesinados y arrojados en fosas comunes. Algunos cadáveres aún tienen mechones de pelo en sus cabezas o llevan camisetas hechas jirones.
Una de cada diez personas murió y los que sobrevivieron en todos los grupos étnicos hoy parecen vivir en armonía Las tarjetas de identidad y las escuelas no distinguen ya entre los altos y delgados Tutsis, los más redondeados Hutus y los pigmeos Twas. Pregunte a alguien sobre su etnia y su respuesta será: "soy ruandés".
Para finales de este año, el gacaca - tribunal de la comunidad - habrá acabado de escuchar los relatos de la masacre y de condenar a los perpetradores. El proceso parece haber ayudado a muchos a seguir adelante - mujeres como Valerie, 55, cuyos tres hijos menores fueron asesinados y ella fue violada, justo al salir de la iglesia. Huyendo a una área protegida para encontrar a su marido y a sus cinco hijos restantes, descubrió que ellos también estaban muertos. "Muchas veces intenté suicidarme," cuenta, "pero nadie puede estar enfadada para siempre. No se puede devolver la vida a los muertos".
Ruanda es "uno de los mas remarcables éxitos de África" según Tony Blair, quien se sienta en el grupo de consejo del presidente Paul Kagame y manitene un equipo de 10 personas en el país. El éxito es económico y social. El crecimiento este año se espera que sea del 5%. El SIDA, en una incidencia del 4%, es bajo para ser África. También lo es la corrupción. Basándose en que las mujeres son menos tendentes a la guerra, el parlamento de Ruanda tiene la mayor proporcion de mujeres diputadas - 56% - en el mundo; Justicia, Exteriores y Portavoz son ministerios dirigidos por mujeres. Kagame, un relativo demócrata entre los hombres fuertes de África, está decidido a hacer este país atractivo para los inversores exteriores y la Commonwealth, a la que Ruanda espera unirse este mes aunque la iniciativa de los derechos humanos de la Commonwealth en julio expresó su preocupación sobre el tratamiento de, entre otros, aquellos promoviendo la "ideología genocida". En enero, el inglés reemplazará al francés como lengua educativa..
"Es parte de un intento de mirar más hacia el exterior" dice Nicholas Cannon, el embajador británico en Rwanda, que ha entretenido a un caudal de visitantes de todas las vertientes políticas durante el pasado año, incluyendo a David Miliband y a David Cameron. El apoyo internacional es crucial en este delicado momento de la recuperación del país, cree, porque "Ruanda podría ir en cualquiera de las dos direcciones - hacia la paz y el desarrollo, o hacia la sobrepoblación y la contienda".
Reino Unido es el principal donante de ayuda de Ruanda, dando 56 millones de euros en 2009-2010. Está entrenando al ejercito y la policía, y gastando 22 millones de euros en registrar las propiedades para evitar disputas y que sean más fáciles de comprar y vender. Las compañías británicas están asentándose, mejorando los campos de té, entre otras iniciativas. Pero las organizaciones como Ruanda Aid aún tienen un importante papel que jugar. "El desarrollo," dice el alcalde, tras inaugurar el hogar para los discapacitados, "no solo se trata de crecimiento económico, sino también de cuidar de los más débiles".
Mientras el gobernador provincial habla claro en su discurso de inauguración, la inclusión se hace clave en la nueva Ruanda. Niños como Christiane importan. Ella nunca se recuperará de su sufrimiento pero en el hogar del Daily Telegraph, conocerá la seguridad y el abrigo emocional. Cuidad por matronas de la casa, los más capacitados entre los residentes aprenderán tareas útiles, ya sea usar un ordenador o hacer pulseras. El alcalde ya ha pedido hacer otra casa para otros 200 o 300 niños de la calle -huérfanos del genocidio y del sida - en Kamembe.
Los más ancianos en Ruanda dicen que la gente joven no entiende el pasado. Con algo que esperar - comida, educación y empleo - quizá algún día puedan ser capaces de vivir fuera de su sombra.
Fuente: Telegraph

Podéis visitar la web de Rwanda Aid aquí (hemos añadido también un link en nuestra página principal, para que os resulte más accesible).

Si queréis realizar un donativo podéis hacerlo aquí

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