miércoles, 29 de agosto de 2012

Una inspiradora historia

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Hoy queremos traeros una historia que hemos encontrado en la web sobre cómo la música de Keane afecta también a personas con necesidades especiales.

Os la hemos traducido para que podáis leerla todos, merece la pena:

SOMEWHERE ONLY WE KNOW: LA MÚSICA, MI HIJO, Y KEANE

Por Natania Barron

En esta casa, escuchamos mucha música. Siempre lo hemos hecho. Desde que era un bebé, mi hijo Liam ha tenido todo tipo de música para elegir, desde los socorridos They Might Be Giants o Jonathan Coulton, al local bluegrass de Carolina del Norte, hasta el rock & roll como The Beatles y The Beach Boys , por no hablar de una gran cantidad de música clásica.

Pero ninguna banda ha permanecido con él como Keane. Introduje a Liam en la música de Keane cuando tenía tres años, con su tercer álbum de estudio, Perfect Symmetry. Yo estaba enamorada del álbum, que fue un emocionante alejamiento de su sonidos más suaves (me encantó el sintetizador) y supuse que él podría disfrutar del disco. Después de todo, mucha de la música que me encantaba cuando era niña la compartía con mis padres. Sin ellos, nunca habría escuchado a Bonnie Raitt, Tracy Chapman, James Taylor, Fleetwood Mac, y tantos otros.

En fin, cuando el álbum salió era un momento muy duro para nuestra familia. Recuerdo claramente el derroche que supuso comprar el álbum en iTunes. Estábamos en proceso de perder nuestra casa, y acabamos pasando de un pequeño y acogedor pueblo de Carolina del Norte a la capital del estado. También perdimos a nuestro gato. Mi esposo perdió su empleo.

Quizá había algo en todo ese caos y emoción que atrajo a Liam a conectar tanto con Keane, no puedo asegurarlo. Pero pronto comenzó a querer escuchar todo lo que Keane habían escrito. En particular se enamoró de su canción "Atlantic”, de su álbum Under the Iron Sea, y se dedicaba a marcar el ritmo de la parte de la batería en el asiento trasero de mi Saab mientras nos dedicábamos a hacer recados, con su rubia cabecita balanceándose al ritmo de la música. Al principio no conocía ni siquiera el nombre de la canción y solo pedía "Boom-boom-CHEE, boom-boom-boom-CHEE." Pero yo sabía lo que quería decir (ahora, pronuncia el título perfectamente).

Desde entonces hasta ahora he estado trabajando mucho. Antes de que naciera mi hija, estaba en un trabajo enormemente exigente que me mantenía alejada de Liam la mayor parte de la semana. Nuestras sesiones de escuchar a Keane prácticamente se evaporaron hasta el lanzamiento de Strangeland, que ocurrió apenas unos días antes de que mi hija Elodie llegase a este mundo. Y si yo estaba feliz con la nueva música, el entusiasmo de Liam era diez veces mayor. Ahora, con seis años, se ha convertido en un fan en toda regla. Strangeland le ha impulsado a la estratosfera fan. Quiere escuchar las b-sides, las demos, las tomas falsas, los vídeos. Quiere conocer toda la historia. En resumen, se está aprendiendo al dedillo todo lo relacionado con Keane. Aquí dejo algunas cositas escogidas de sus típicas consultas diarias con respecto a los chicos de Battle:

- "Mamá, me encantaría ver a Keane tocar en vivo. ¡Sería un sueño hecho realidad!"
- "¿Podemos buscar el Sovereign Light Café en Google Maps otra vez?"
- "¿Qué canción canta Tim en vez de Tom?"
- " ¿Cómo se conocieron? "" ¿Qué instrumento es ese?"
- "¡No he escuchado esta canción antes!"
- "¿Cuál de ellos es Jesse?"
- "¿Dónde está Bexhill?"
Cantando las letras de "Sovereign Light Café "con sus auriculares puestos, sin darse cuenta de que todos podamos escucharlo: "Sea Fog rolli-ing!"
- "Mamá, Keane son incluso mejor que los Beatles."

Pero hay algo más que ha estado pasando con él en los últimos meses, algo que no es tan cálido y suave. Puede que recordéis mi post sobre criar a los niños con necesidades especiales. No puedo decir que la vida con Liam se haya hecho más fácil en ese sentido. De hecho, desde el inicio del jardín de infancia el año pasado, sus enérgicos ataques se han convertido directamente en explosiones. El pasado año ha sido el más agotador hasta la fecha, lleno de notas de sus profesores, visitas al despacho del director, y comportamiento que simplemente no puedo ni comenzar a entender. Su hermana menor es tan tranquila y predecible como él es agitado y espontaneo. Liam es una criatura de emoción.

Al igual que muchos niños con necesidades especiales, Liam es un ejemplo de contrastes. A veces es un santo. El chico más reflexivo, adorable, cariñoso e inteligente que he conocido. Luego, su temperamento aparece. Yo nunca he visto a nadie volverse tan miserable sobre cualquier cosa; incluso cuando estamos dispuestos a darle el mundo si es necesario, él es infeliz. Solía decir esto de él cuando era pequeño, pero sigue siendo verdad ahora: cuando está en una discusión, él prefiere ganar en ese momento una y mil veces que volver atrás y conseguir algo. Podríamos prometerle un BMW (su otra pasión son los coches) y aun así daría igual.

A pesar de los desafíos, Keane es como su colchón de seguridad. Liam hace poco comenzó a disfrutar de mi canto (y a veces exige actuaciones en el salón de sus canciones favoritas de Keane, que por lo general estoy más que encantada de realizar - después de años de tratar de conseguir que cantar, me quedo con cualquier cosa que me dé), pero nunca ha rechazado un momento para escuchar a Tom Chaplin cantar a la multitud. A día de hoy no podemos pasar tres minutos en el coche sin que pida a Keane. Lo que sea de Keane. Ahora lo hemos acabado por poner todas las canciones en orden aleatorio. Pero su canción favorita es, curiosamente, su mayor éxito: "Somewhere Only We Know". Con seis años prácticamente no se le ha expuesto a ningún marketing. Es puramente su canción favorita, y no tiene ni idea de que fue tan grande. Así, mientras que su selección de los grandes éxitos que me hace temblar (quiero decir, ¡venga ya! Ponen a la “mamá guay” en mi de mal humor) le dejo escuchar lo que quiere en la medida de lo posible.

Liam, profundamente dormido,
mientras Strangeland sigue sonando.
Fotografía de Natania Barron
Pero resulta que él sabe más que yo en lo referente a Keane, al menos en lo que respecta a esa canción. Veréis, la semana pasada fue un punto bajo para mí. Después de haber sido llevados al límite con el comportamiento completamente errático y perturbador de Liam, mi marido y yo comenzamos a leer El Niño Explosivo por el Dr. Ross Greene. Es una forma completamente diferente de ver a los niños como Liam, y mientras que la metodología nos ha ayudado, eso no quiere decir que los episodios explosivos hayan acabado. Pero el libro trata de cómo resolver problemas mediante la colaboración, cómo acercarse a los problemas juntos y reconocer la incapacidad del niño para lidiar con el estrés, la ansiedad y la frustración es una falta de habilidades, y no un rasgo de su personalidad.

Sin embargo, se necesita tiempo. La semana pasada, después de una visita a la casa de mis padres, le dije que teníamos que irnos. Le dio un ataque. Un puro ataque de histeria. Primero cruzó la calle corriendo, chillando. Luego trató de salirse de su asiento en el coche mientras arrancaba. Me pateaba el asiento, agitándose, gritando al máximo que le permitían pulmones. Estaba aterrorizada de que pudiese herir a su hermana, y para cuando alcancé la autopista, yo lloraba desconsoladamente.

Después de cerca de cuatro minutos, cada uno de los cuales pareció como diez, se calmó y se disculpó sinceramente. Pero yo no podía parar de llorar. Estaba agotada más de lo imaginable por su comportamiento, y por tratar de hacer todo lo que esté a mi alcance para hacerlo feliz, y fallar a pesar de todo. Sentí, en ese momento, que mi propio hijo era totalmente extraño, alguien a quien no conozco. Alguien que no puedo alcanzar. Yo no me enfado de esa forma. Ni siquiera tengo arranques de ira, más allá de los ocasionales momentos de critiqueo. ¿Cómo podía ayudarlo? Me sentía desesperada.

A continuación, "Somewhere Only We Know" comenzó. He escuchado esta canción probablemente más de un centenar de veces. Conozco cada palabra y cada acorde en la guitarra y el piano. Pero, como con cualquier canción que te encanta, con la repetición a veces puede venir una complacencia lírica. No piensas en la letra. Excepto aquel momento, de repente, en el que la letra nunca había sido tan desgarradora, capturando exactamente lo que yo estaba sintiendo. Empieza en la segunda estrofa:

I came across a fallen tree
I felt the branches of it looking at me
Is this the place we used to love?
Is this the place that I’ve been dreaming of?

Oh simple thing where have you gone?
I’m getting old and I need something to rely on
So tell me when you’re gonna let me in
I’m getting tired and I need somewhere to begin

And if you have a minute why don’t we go
Talk about it somewhere only we know?
This could be the end of everything
So why don’t we go
Somewhere only we know?
Me encontré con un árbol caído,
sentí sus ramas mirándome
¿Es este el lugar que solíamos amar?
¿Es este el lugar que he estado soñando?

Oh cosa simple ¿dónde has ido?
estoy envejeciendo y necesito alguien en quien confiar
Así que dime cuándo vas a dejarme entrar,
me estoy cansando y necesito un lugar donde empezar

Y si tienes un minuto ¿por qué no vamos a
hablar de ello en algún lugar que sólo nosotros conozcamos?
Este podría ser el final de todo.
Entonces, ¿por qué no vamos a
un lugar que solo nosotros conozcamos ?

¿El lugar que había estado soñando? La maternidad. Y mi hijo, aunque le quiero más que a nada en el mundo, ha sido muy diferente de lo que había soñado. Las cosas simples se han vuelto tan complicadas, de la vigilia al sueño, y sí, estoy haciéndome vieja y cansada, y me siento totalmente perdida. Él no me deja entrar. ¿Ese lugar que solo nosotros conocemos? Eso es lo que yo había estado buscando con tanto fervor, un lugar intermedio en el que podamos encontrarnos. Somos almas tan diferentes. Pero no del todo.

Me eché a llorar. Ahí estaba. Una epifanía.

Esta noche, mientras yo preparaba la cena, Liam estaba tocando el teclado en la sala de estar. El último mes ha pasado de una cacofonía general a más: un profundo zumbido del sintetizador y melodías errantes conforme se acostumbra al instrumento. Le sonreí mientras troceaba el brócoli. Esta música es lo que quiere decir, es sólo suya. Tal vez es donde se puede expresar que la ansiedad y la rabia. Quizá algún día tocará el teclado como Tim Rice-Oxley, o balanceará el micrófono como Tom Chaplin. Sea lo que sea, es su lugar, el que sólo él conoce – salvo que yo, también, conozco los pasos de ese camino. Pero es un comienzo. Es un lugar donde podemos encontrarnos. Resulta que conozco el camino como la palma de mi mano.

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